La semana que viene tenemos prevista nueva entrega de lotes de carne de potro lechal. Si queréis probar esta estupenda carne, estáis a tiempo, pues queda todavía algún lote libre. Animaros!
Datorren astean gure zaldikumeen okelaren loteak banatuko ditugu, eta batzuk oraindik saltzeko daude, beraz, momentu egokian zaudete gure moxalen okela goxoa dastatzeko. Animatu!
agur bero bat
lunes, 16 de diciembre de 2013
Santa Lutzi Feria Zumarragan
FERIA DE SANTA LUCÍA
Más ganado y ventas a la baja
Los ganaderos se quejaron de «tener que regalar» en una feria de Santa Lucía que volvió a ser multitudinaria
14.12.13 - 00:21 -
MARISOL FERNANDEZ | ZUMARRAGA.
La exposición de ganado de la feria de Santa Lucía contó ayer con más cabezas que en la anterior edición. 414 frente a las 365 que entraron en 2012. Lo que no siguió la misma tendencia al alza fue la venta. Se vendieron 111 animales, mientras que el año pasado salieron 140. La explicación puede estar en que «ha entrado menos ganado para la venta que en otras ocasiones. La tendencia es a la baja. El tema de los caballos es deficitario, pero se mantiene porque la gente es muy aficionada», explicó José Ignacio Aldasoro, uno de los veterinarios responsables de la documentación. «También es cierto que mucha gente vende sin traer el ganado a las ferias. Los tratantes de las cercanías compran antes de las ferias y bastante. Este mes y el anterior hemos hecho bastantes guías», continúa. Lo que no ha influído, de momento, en este tipo de compraventa es Internet. «Para el caballo de monta sí hay mercado en Internet, pero para el típico de aquí, el de carne, no», afirma Aldasoro.
«El problema es que el dinero no corre», afirmó Jerónimo Vega, tratante de Dima (Bizkaia). «La feria está triste, no hay compradores». El llevó a Santa Lucía «diez caballos» y los vendió «todos, aunque baratos». Se fueron «a Valencia». También compró «tres caballos y una docena de burros, de momento».
«¿Vender o regalar?», preguntaba Oier Larrinaga, de Etxeberria (Bizkaia). «Si no quieres llevar el ganado de vuelta a casa casi hay que regalarlo». El vendió cinco ponis que fueron «a Galicia». Lleva «unos diez años» acudiendo a la feria de Santa Lucía y la ve «cada vez peor, sobre todo por el precio, en cuanto a calidad del ganado está bastante bien». Vendió los ponis por «40 euros, los machos».
«Casi los regalamos»
Markel Martija, Josu Arregi y Asier Manzisidor, de Zestoa y Zumaia también se quejaban de los precios. Llevaron a la feria 24 ponis, 4 burros y una yegua y a media mañana habían vendido casi todo. Les quedaban 9 ponis. «Casi lo hemos regalado. Con lo que hemos sacado nos llega para la comida de hoy y poco más. Entre los chips y el transporte...», dijeron. Tampoco veían mucha calidad. «Lo bueno se vende en casa, a las ferias se trae lo sobrante. Igual se vende más, pero a menor precio», afirmaron.
El ganado caballar sigue siendo la seña de identidad de la feria de Santa Lucía. Ayer se pusieron a la venta 46 caballos, 82 potros, 67 yegüa y 84 ponis, de los que salieron 9, 43,3 y 43 cabezas, respectivamente.
La aenida Urdaneta de Zumarraga, que acoge habitualmente laexposición de ganado, también da cabida a otros puestos relacionados con el mismo. Es el caso del que regentaba Julián Fernández, de Torrelavega (Cantabria). «Soy guarnicionero, una profesión casi en extinción». En su puesto colgaban collarones, frontiles e incluso sillas de montar. «Habrá más de doscientos productos». Fernández fue uno de los pocos que aseguró que «no he notado la crisis. Se nota que ha bajado la venta de objetos de lujo, pero yo, trabajo tengo de sobra». Entre su oferta destacaban los collares para el tiro de la piedra, que alcanzaban los 1.200 euros.
FUENTE: www.diariovasco.com
jueves, 12 de diciembre de 2013
Los austriacos y la carne de caballo (Artículo de www.vienadirecto.com)
La carne de caballo es sabrosa y muy sana pero, por algunas razones que se analizan en este post, muy impopular.
12 de Febrero.- Cuando yo era pequeño, era una máquina de devorar. Fui un niño que creció lustroso, al que le gustaba todo (menos la paella, curiosamente) y que se emocionaba con comidas que a los otros niños les ponían (y creo que aún les ponen) los pelos de gallina. Me encantaban las verduras, me moría por un buen plato de garbanzos y, en general, era feliz comiendo. Sin embargo, mi hermano, el padre de Ainara, era todo lo contrario. Siempre había que estar encima de él para que comiera cualquier cosa y no recuerdo haberle escuchado nunca decir “mamá, dame de comer que tengo hambre”.er
Mis padres, desesperados, probaban todo tipo de remedios para ver de abrirle a mi hermano el apetito y, aconsejados por mi abuela Alejandrina, decidieron darnos a los dos suculentos filetes de carne de caballo los cuales, si no recuerdo mal, mi madre compraba a precio de oro en una carnicería que estaba en el pueblo de Fuencarral y que se había especializado en este producto.
Hace muchos años que no la como pero, en comparación con otras cosas con las que se alimentaba a los niños de mi época (sesos rebozados y esas cosas) yo recuerdo la carne de caballo como una vianda muy sabrosa, de textura parecida a la de la carne de ternera. Ya en Austria, me sorprendió mucho que una variedad del famoso Leberkässe (una especie de mortadela que se come caliente entre pan y pan y que constituye un placer culpable) se hiciera con carne de caballo y aún más me sorprendió que, a muchos aborígenes, la procedencia de la carne les diera asco. Total, qué diferencia hay entre comerse un filete de carne de caballo y un schnitzel de carne de cerdo, cuando los brutos de los que están extraidos son igual de inteligentes. Pero parece que el caballo, por noble, por elegante, nos da más cosa.
Todo esto viene a cuento de que, como mis lectores saben, se han encontrado trazas de carne de caballo en algunas hamburguesas vendidas en España y, por el resto de Europa también se han encontrado rastros de adn equino en otros productos, como la lasaña. El escándalo ha sido mayúsculo –a pesar de que la carne de caballo es perfectamente apta para el consumo y, de hecho, muy sana por su alto contenido en hierro y su bajo porcentaje de grasas- y se ha achacado a la bajada de los precios de esta carne en Rumanía.
En Austria, según informa el diario Der Standard, sólo se consumen 50 gramos de carne de caballo por habitante y año y, según Statistik Austria, solamente 1000 equinos fueron sacrificados durante el pasado para servir de pasto a los seres humanos. Para que sirva de término de comparación: los austriacos, seres carnívoros por lo general, consumen setenta kilos de carne por cabeza y año.
¿Por qué le resulta a la gente repugnante comer carne de caballo? Los estudiosos dicen que probablemente sea porque la Iglesia declaró esta carne como impura durante siglos, y condenó su consumo. A pesar de que, según demuestran los hallazgos arqueológicos, el animal humano se alimentó del caballo desde que aprendió a cazarlo y que, nuestros abuelos, los leñadores de animales y los cazadores de árboles, disfrutaban mucho comiendo los caballos que cazaban en los fértiles pastos de Centroeuropa, particularmente en verano.
De hecho, uno de los motivos para domesticar al caballo fue poder proveerse todo el año de su carne. Más tarde vino lo de utilizarlo como medio de transporte y de tiro. En el año 732, sin embargo, el papa Gregorio III prohibió que se comiera carne de caballo, condenándola como “carne pagana”. Fue naturalmente una medida para fomentar la conversión de los pueblos germánicos, porque los sacrificios de carne de caballo (aspersión de los oficiantes con la sangre de la víctima incluida) ocupaban un lugar destacado en los ritos célticos.
En Viena, la prohibición duró hasta 1850 y en Alemania tuvo que pasar más de un siglo para que, en 1973, se aboliesen definitivamente las barreras legales para el consumo de la carne caballar.
Naturalmente, hay un movimiento a escala mundial que tiene como objeto la abolición del sacrificio de caballos no ya para consumo humano (que ya hemos dicho que es insignificante) sino para la elaboración de pegamentos y de piensos animales. Los Estados Unidos son el máximo exportador, con 50.000 toneladas anuales.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Próxima semana nueva entrega prevista- Okela sorta barria datorren astean
La semana que viene tenemos prevista nueva entrega de lotes de carne de potro lechal. Si queréis probar esta estupenda carne, estáis a tiempo, pues queda todavía algún lote libre. Animaros!
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agur bero bat
viernes, 15 de noviembre de 2013
Método de compra directa sencillo y cómodo: HERMENEUS
En un anterior archivo, ya os comentamos que nos hemos incorporado a la plataforma de venta directa www.hermeneus.es. Os adjuntamos una imagen en la que podéis ver una de nuestras ofertas del sitio de Mendiko zaldia en el portal de Hermeneus.
De un modo sencillo, os podéis dar de alta como clientes en el portal (no tiene ningún coste añadido y los productos tampoco). La principal ventaja, en nuestro caso, es para los clientes más lejanos, pues el coste del transporte oscila entre 5 y 9 euros para toda la península. Hay además infinidad de productos en venta, directamente del productor. De carne de carne de potro lechal sólo estamos nosotros.agur.
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miércoles, 13 de noviembre de 2013
La carne de caballo y su consumo
Volvemos a poner este artículo, que ya pusimos en febrero, pues creemos que es muy interesante la exposición y defensa del mantenimiento del caballo de monte, que se hace en él. Se trata de un artículo de "Diario de Noticias de Gipuzkoa" en el que se describe breve y claramente la historia del consumo de carne de caballo y sus características, y el sector equino de carne de nuestra zona.
De hamburguesas e hipofagia
por José Manuel Etxaniz, * Doctor en Veterinaria- Domingo, 3 de Febrero de 2013 -
Es una carne de alta digestibilidad y muy sana por su bajo contenido en grasas y elevado contenido en hierro, en proteínas y en glucógeno.
Nuevamente se siembran dudas sobre los productos cárnicos. Una imprudencia irlandesa y la particular interpretación del derecho a la información de una asociación de consumidores, que para cuestionar la calidad de unas hamburguesas utiliza la carne de caballo como "gancho" para llamar la atención y agitar la opinión pública, afecta al sector de producción de carne en general y de equino en particular, un colectivo artesanal y modesto en Gipuzkoa. Obviando que sea políticamente correcto desdeñar las hamburgueserías, una majadería, es evidente que al manipular y aumentar la superficie de un alimento, en este caso carne, se incrementan las posibilidades de contaminación, por lo que es recomendable mantener la cadena de frío y cocinarla inmediatamente. El carnicero debe realizar el picado cuando lo solicite el cliente y, si por necesidad se hace con carácter previo, deberá mantenerlo siempre en frigorífico y nunca se guardará de un día para otro. Además, es de sentido común, se exige la correcta limpieza y desinfección de las instalaciones, instrumental y máquina picadora. Casi siempre ocurre. Las piezas de partida suelen ser las apropiadas para guisar. No las que se usan para freír o asar.
La hamburguesa es un preparado cárnico a partir de carne picada, es decir, en el obrador de la carnicería le han podido añadir sal, ajo, perejil y otras especies, pero nunca conservantes o colorantes. Los sulfitos son unos aditivos -palabra tabú- que inhiben la presencia de ciertos microorganismos. Pueden existir en los vinos, de forma natural o añadidos, ya que evitan determinadas reacciones químicas. Como contrapartida, pueden causar reacciones alérgicas.
Los hábitos alimentarios van unidos a nuestra cultura. Los vascos consumimos mucho más pescado que otras regiones europeas, por ejemplo. Con las carnes paso lo mismo. Todos los europeos consumíamos carne de equino, a las pinturas rupestres me remito, hasta que en el año 732 el Papa Gregorio III (731-741) lo prohibió porque la Biblia lo considera animal impuro. Otros historiadores relacionan la bula papal con la necesidad de fomentar la cría caballar para frenar el avance musulmán. Otros lo relacionan con la cristianización de Germania por parte de San Bonifacio. El caso es que en determinadas civilizaciones, como la nuestra, desapareció la hipofagia, mientras en otras se mantuvo o incrementó.
En Gipuzkoa tenemos unas 3.000 yeguas que producen unos 2.500 potros al año, la mayoría de raza Euskal Herriko Mendiko Behorrak o Caballo de Monte, reconocida oficialmente desde 1999. Pastan por nuestros montes comunales, abonándolos, desbrozándolos y manteniéndolos limpios, evitando de esta manera los incendios. Solo por esto, ya merecen una subvención. En Gipuzkoa, la propiedad de las yeguas está muy atomizada. Son pequeñas recuas mantenidas, más por afición que por rentabilidad, cuyo propietario dispone generalmente de una actividad laboral y dedica sus horas de asueto a visitar su ganado en el monte. Una excusa para hacer ejercicio y llevarles a veces, un poco de sal, cebada o unos panes duros.
Los potros una vez destetados durante seis o siete meses, son vendidos a cebaderos donde se "redondean" para el sacrificio con pienso de cereales. En Gipuzkoa solo hay un cebadero de cierta entidad, en Asteasu. En la Ribera de Navarra se ceban miles de potros aprovechando el clima seco. No es una producción muy rentable, porque para producir un kilo de carne hacen falta entre seis y diez de pienso, cada día más caro.
En Oñati se sacrifican potros para Vitoria, Ermua y el propio Oñati. Tolosa y Ordizia también consumen. Pamplona carniza muchos potros que se consumirán en Italia, el primer consumidor europeo, Barcelona o Valencia. Rusia compra algo de equino mayor, mientras que Polonia, Hungría o Francia se autoabastecen.
Es una carne de alta digestibilidad y muy sana por su bajo contenido en grasas y elevado contenido en hierro, en proteínas de alto valor biológico y en glucógeno, que le otorga ese sabor dulzón. Es la más tierna de las carnes de consumo. Su olor particular se debe al contenido de ácidos grasos volátiles y es recomendable para personas con problemas arteriales y cardiovasculares. Su precio es ligeramente inferior al del vacuno, por lo que, en este momento, no compensa el fraude.
Fuente: www.noticiasdegipuzkoa.com
Sondikako nekazal eta abere azoka
kaixo,
el pasado domingo participamos en la exposición- feria agrícola y ganadera de Sondika, con dos yeguas y un potro, invitados por Lorra, la cooperativa formada por las diferentes asociaciones de agricultores y ganaderos de Bizkaia. Aprovechamos la ocasión para dar a conocer nuestro producto entre los asistentes, e insistiendo en las bondades de la carne de potro. Aquí tenéis algunas imágenes de la feria.
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